MOLARIBIT
Pedir demostración
Agenda, historia clínica, odontograma, facturación electrónica al SRI, caja, inventario y contabilidad. Sin pagar dos programas que no se hablan entre ellos, y sin volver a digitar lo mismo dos veces.
Te respondemos por WhatsApp. Sin formularios y sin llamadas de venta.
Uno para lo clínico y otro para facturar. A veces una hoja de cálculo para lo que no cabe en ninguno de los dos. Y casi nunca se hablan de verdad entre ellos.
Al final del día alguien se queda pasando a mano información que ya estaba escrita. No porque nadie sepa hacerlo mejor, sino porque el sistema obliga.
Y ahí es donde empiezan los errores, los descuadres de caja, y el dinero que se queda en el camino — un tratamiento que se hizo y nunca se cobró, una factura que salió con el precio viejo, un material que se gastó y nadie descontó.
Lo que pasa hoy en la mayoría de clínicas
Un solo dato, escrito una sola vez
No es una lista de módulos sueltos. Es una sola cadena: cada paso deja listo el siguiente, y por eso nadie vuelve a escribir lo mismo.
Al abrir el sistema ves el día completo: quién viene, a qué hora, con qué doctora, en qué sillón y cuánto debe. Se le pasa asistencia de un toque, sin salir de esa pantalla.

Recepción agenda sin levantarse del mostrador.
Marca el odontograma pieza por pieza y cara por cara, con la convención del Formulario 033. Anota alergias, antecedentes y la evolución. Todo queda firmado: quién, qué y cuándo.

Dentición de niño, de adulto y mixta.
Los hallazgos del odontograma pasan al plan de tratamiento sin volver a escribirlos, ordenados por fases. De ahí sale el presupuesto que se le entrega al paciente.
Cuando la doctora da por hecho un tratamiento, en ese instante aparece en «por cobrar» del mostrador. Ni antes ni después — y nada que se hizo se queda sin cobrar.
Turno con fondo inicial, efectivo, tarjeta y transferencia por separado. Al cerrar se cuenta el cajón a ciegas y el sistema compara: un descuadre se descubre el mismo día, no a fin de mes.
Con los datos que ya estaban. Firma electrónica, autorización y RIDE. Si el SRI rechaza, el sistema lo dice y deja volver a emitir con número nuevo — sin cobrarle dos veces al paciente.
El material que se usó sale del stock. El asiento contable nace con el documento. La compra del proveedor entra desde el comprobante que ya está en el SRI. Nadie teclea nada de esto.
Cosas que no se ven en una demostración pero que se agradecen el día que hacen falta.
Pantallas reales del sistema, con datos de ejemplo.
Al entrar ves el día completo: quién viene, a qué hora, con qué doctora, cuánto debe y en qué estado va cada cita.
Odontograma adulto, de niño o mixto. Se marca por cara, con la convención del Formulario 033, y los índices CPO-D y ceo-d se calculan solos.
La agenda se organiza por sillón, que es el recurso que de verdad se agota, pero cada cita lleva su doctora y su especialidad.
El turno dice qué debería haber en el cajón. Al cerrar se cuenta a ciegas y el sistema compara: así se detecta un descuadre el mismo día.
Emitir es un paso guiado. Si el SRI rechaza, el sistema lo dice y deja volver a emitir con número nuevo — sin cobrar dos veces.
Contabilidad en partida doble, alimentada por lo que ya pasó en la clínica. Tu contadora revisa; no vuelve a digitar.
El precio depende del tamaño de tu clínica y de cuántos consultorios uses. Escríbenos y te lo decimos en el momento — sin rodeos.
Para el odontólogo que trabaja solo o con una asistente.
Incluye
Para la clínica con varios sillones, varias doctoras y mostrador.
Todo lo anterior, y además
Para la que además lleva su propia contabilidad y declara.
Todo lo anterior, y además
Cambiar de sistema da miedo con razón: es la agenda, las historias y la facturación de tu clínica. Por eso el acompañamiento va incluido.
A la doctora, a recepción y a quien factura — cada uno aprende lo suyo, no un manual de doscientas páginas. Presencial en Cuenca o por videollamada.
El mismo número al que escribes hoy. Sin tickets, sin niveles y sin esperar tres días por una respuesta automática.
Traemos tus pacientes, tus saldos y tus citas del sistema que uses hoy. Y tus datos siguen siendo tuyos: te los llevas cuando quieras.
Media hora, con tus propios casos sobre la mesa. Si no te sirve, te lo decimos nosotros mismos.
O llámanos al +593 95 870 2717 · Cuenca, Ecuador